07.30.08
Publicado en Celebrities, Complementos, Tendencias, compras a las 9:18 por Ariadna
Las tachuelas están de moda.

Sarah Jessica Parker nos demostró que combinan perfectamente con todos los estilismos. Carrie Bradshaw, su personaje en la película de Sexo en Nueva York, no se quitó su cinturón de tachuelas en prácticamente toda la película. Pero las tachuelas no sólo funcionan en la gran pantalla. Las celebrities han sucumbido a la moda de las tachuelas: cinturones, pulseras, botas, collares y sandalias. Cualquier complemento vale mientras tenga tachuelas.
Rihanna no sólo se atreve con una pulserita de cuero negro con unas gran tachuelas, sino que lleva una falda con pequeños apliques. Nicky Hilton, la hermana menor de la famosa y polémica heredera del imperio hotelero, Paris Hitlon, lleva unas sandalias con tachuelas.
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07.01.08
Publicado en Celebrities, Estilo, Eventos, Noticias, Tendencias, Tiendas, compras a las 9:04 por Ariadna
Al crecer, vemos las cosas más pequeñas de lo que nos parecían cuando éramos niños. Eso me ocurrió a mí con el enorme armario que había en mi habitación. Objetivamente, podríamos decir que era un armario grande: un metro de fondo por dos de alto a lo largo de cinco puertas que ocupaban unos cuatro metros de ancho. Un armario grande y robusto que, curiosamente, me quedó pequeño desde la adolescencia pero que, mientras fui niña, albergó todo tipo de tesoros fuera de mi alcance.
Uno de los recuerdos que conservo de mi infancia es a mi madre guardando sus viejas prendas en mi armario mientras afirmaba: “En la moda, todo vuelve. Algún día, podrás ponerte esto”. Lo recuerdo porque siempre que lo decía pensaba que por qué no guardaba MI ropa en lugar de la suya que, en aquel entonces, no me interesaba lo más mínimo. Es natural, cuando una es pequeña quiere vestidos rosas con estampados alegres, lacitos y muñequitas dibujadas (sí, tuve una infancia muy Paris Hilton). Los conjuntos tweed típicos de Chanel, los abrigos de piel de vaca, las camisas de seda y demás prendas para adultos no me llamaban la atención. Hasta ahora. El otro día, al abrir MI armario actual, me asusté al reconocer a mi madre en todos los atuendos.
Los looks retro y vintage están de moda, y no hace falta ir a tiendas especializadas para conseguirlos. Los últimos vestidos que he comprado en TopShop son completamente retro. Especialmente, un vestido marinerito que compré hace un par de meses.

Recuerdo que odiaba a mi madre por vestir tan clásico y, ahora, voy vestida igual. Aunque yo lo hago porque este aire retro y clásico me parece divertido. ¿Pero y si mi madre lo hacía por el mismo motivo? ¿Tendrán razón los filósofos griegos cuando decían que todo es cíclico?
El caso es que he acabado admitiendo, con mucha terapia psicológica –la factura de mi terapeuta (o cuidador, como dice Marc Giró) se ha duplicado en estos últimos meses–, que he heredado el estilo de mi madre, así que el otro día me puse a rebuscar en ese enorme armario en busca de viejos tesoros enterrados. Es una lástima que el armario no fuera tan grande como lo recordaba de pequeña, pero aún así me ha ido de maravilla para recuperarme de la bancarrota que han supuesto esas sesiones extras en el psicólogo.
No sé si Mary-Kate Olsen también estuvo rebuscando en el armario de su madre o si se ha gastado miles de dólares en una boutique vintage para conseguir el look que lució en la fiesta posterior a la première de su última película, pero el caso es que si una Olsen lo lleva, está claro que el vintage está de moda.

Si vuestras madres no eran de las que pensaban que “en la moda todo vuelve” y lo tiró todo, no os desesperéis: Fitniosis ha ideado una iniciativa estupenda. Se llama “Desembalaje vintage” y básicamente consiste en un mercadillo de prendas vintage que la propia gente cede al mercado. ¿Tienes alguna prenda vieja que no te interesa? ¿Te niegas a vestir como tu madre? Entonces, hazles llegar la ropa porque seguro que hay alguien que está deseando hacerse con ella.

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06.24.08
Publicado en Diseñadores, Modelos, Tendencias a las 8:12 por Ariadna
Las campañas para el otoño-invierno 2008/09, que pronto ocuparán las páginas de las revistas de moda y las vallas publicitarias de las ciudades, se van desvelando poco a poco. Sin duda, una de las que más ha sorprendido esta temporada es la de Marc by Marc Jacobs. El diseñador neoyorquino ha escogido al modelo Cole Mohr como imagen de su colección femenina. El resultado es cuanto menos peculiar:

Aunque, después de lo de Victoria Beckham, poca cosa debería de sorprendernos de este diseñador.
Si Marc Jacobs ha escogido a un hombre como imagen de la colección femenina, para abrir el desfile de Dolce & Gabbana en la Semana de la Moda Masculina de Milán para la Primavera/Verano 2009 (que arrancó el pasado sábado, 21 de junio), Domenico Dolce y Stefano Gabbana contrataron a una mujer: nada más y nada menos que Naomi Campbell.
Y esta modelo no es la única que hemos visto desfilar en el marco de la Semana de la Moda Masculina de Milán. Ayer, Alexander McQueen presentó su propuesta para el hombre para el próximo verano. Entre los modelos, había 14 mujeres que mostraron la colección crucero 2009 del diseñador. Aunque, viendo las imágenes del desfile, cuesta distinguir quién llevaba qué: la colección masculina de Alexander McQueen para la Primavera/Verano 2009 es totalmente femenina.

Hasta incluye triquinis para ellos.
Y no se trata de un caso aislado. Superada la fobia del rosa y de los estampados florales, los diseñadores empujan al hombre más allá: para el próximo verano, Prada les pone vestidos y Roberto Cavalli les viste con camisas oversized a modo de vestidos camiseros. Por supuesto, los complementos toman una especial relevancia, sobre todo los bolsos. ¿Se está dirigiendo la moda hacia un unisex?
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06.05.08
Publicado en Celebrities, Complementos, Estilo, Eventos, Tendencias a las 9:47 por Ariadna
Recuerdo cuando Gwyneth Paltrow saltó a la fama. No sabría decir qué año era, pero coincidió con el estreno de “Seven”, película que coprotagonizaba con el que entonces era su novio, Brad Pitt. Eso fue mucho antes de que el actor saliera con la estrella de Friends, Jennifer Aniston, y más aún de que dejara preñada por segunda vez a Angelina Jolie, que espera gemelos.
Entonces, Gwyneth nos conquistó a todos con su cara angelical y su mirada de ojos caídos. La recuerdo especialmente chapurreando unas frases en castellano en una entrevista de promoción de la película que concedió a una cadena nacional (no sabría decir cuál). Explicaba que había aprendido nuestra lengua en una estancia que hizo de joven en Talavera de la Reina (no sé por qué se me ha quedado gravado este dato). Menudo muermo. La verdad, jamás me convenció con esa carita angelical y su mirada de ojos caídos.
Ahora, para vender sus películas, Gwyneth ha cambiado de estrategia. No hay más que repasar lo que ha sido la gira de promoción de “Iron Man”. La actriz se ha puesto en las manos de la estilista Maria Serra y ha pasado de ser una niña insulsa a una “tía guay”, no sólo enterada de las últimas tendencias, sino capaz de crearlas, de, como dicen los ingleses: “rock the trend”. Sin embargo, en el fondo de todos esos looks y, sobre todo, detrás del maravilloso calzado que lleva en cada una de sus apariciones públicas, yo sigo reconociendo a la niña buena de Gwyneth.

Los vestidos asimétricos inspirados en las túnicas grecorromanas son una tendencia que le viene que ni pintada a la santurrona de Gwyneth. En el Festival de cine de Cannes, la actriz lució uno y parecía una Diosa del Olimpo.
Sarah Jessica Parker es completamente diferente. No recuerdo cuando saltó a la fama porque jamás ha saltado a la fama. Sarah es lo que es gracias al fenómeno de “Sexo en Nueva York”. A veces, hasta me da la sensación de que ella se confunde con su personaje, Carrie Bradshaw.
Antes de protagonizar la serie, había participado en algunas películas sin pena ni gloria. La recuerdo especialmente en “El retorno de las brujas” junto a Bette Midler haciendo, evidentemente, de bruja (no podía ser de otro modo con esa verruga que tiene). Y a pesar de ser un demonio, la queremos. Es la amiga que todas las mujeres quisiéramos tener.
Para la película ”Sexo en Nueva York“, que ya se ha estrenado en los Estados Unidos, la estilista Patricia Field le ha dado a Carrie unos looks muy peculiares a base de vestido vintage. Un aire cándido e inocente que ha contrastado con un accesorio muy rockero: un cinturón de cuero negro con tachuelas que la protagonista casi no se quita ni cuando viste de novia.

Ya sabéis que todo lo que lleva Carrie acaba poniéndose de moda. Así que ya sabéis: el cuero negro y las tachuelas son una tendencia a tener en cuenta.
¿Qué look os va más: el celestial tipo Gwyneth o el rockero tipo Carrie? Me pregunto si a alguna estilista se le habrá ocurrido combinar un vestido asimétrico con un cinturón de tachuelas. ¿Cómo creéis que quedaría?
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