03.20.09
080 Barcelona Fashion: ¿cosmopolitismo o provincianismo?
París cierra el circuito por las capitales de la moda, aunque los desfiles continúan en todo el mundo. Durante estos días, varias ciudades han acogido sus propias Fashion Week, como Los Angeles, Melbourne o Barcelona. La tercera edición de la pasarela 080 Barcelona Fashion se clausuró ayer con una importante novedad respecto a las dos anteriores: estaba abierta la participación a diseñadores internacionales con el objetivo de redimensionar y prestigiar el evento.

Foto: visión general de la pasarela (c) Jorge Andreu
Así, a los 11 diseñadores catalanes o afincados en Cataluña elegidos por el jurado internacional presidido por la italiana Barbara Franchin, directora de EVE y supervisora del proyecto ITS, se sumaron la pareja escandinava que forma la firma Aminaka Wilmont, el británico Justin Smith, el dúo holandés de Klavers Van Engelen y su compatriota Maikel Bongaerts, Mark Fast, canadiense afincado en el Reino Unido, Marite Mastina, letona responsable de la firma Mareunrol’s, Susan Dimasi y Chantal McDonald, las dos australianas detrás de Material by Product, Carolin Lerch de Pelican Avenue procedente de Austria, Raphael Hauber de Postweiler Hauber venido de Alemania y la japonesa Seïko Taki, que se ha llevado el premio 080 Barcelona Fashion a la Mejor Colección de la pasarela dotado con 20.000 euros.

Foto: Taki recoge el premio (c) Biel Sol.
Está claro que esta estrategia de apertura e internacionalización ha funcionado: más de 6.000 personas, entre medios de comunicación y profesionales del sector, han visitado el recinto de la Fira de Barcelona para interesarse por las propuestas otoño-invierno 2009/10 de los 28 diseñadores que han desfilado en este certamen. Esto es un 22% más que en la pasada edición, a pesar de la crisis. Y a pesar de la crisis también se han contabilizado un gran número de contratos comerciales, de los cuales un grueso ha sido con diseñadores emergentes del Projecte Bressol y el resto con los diseñadores catalanes presentes en el showroom de forma individual.
Estos datos tan positivos se deben en parte al compromiso del Departament d’Innovació, Universitats i Empresa para reforzar la comercialización de las colecciones de los diseñadores catalanes, que ha puesto a una agente comercial para apoyar, asesoramiento y mediar entre los clientes potenciales y los diseñadores catalanes.
Así pues, cabe preguntarse: ¿ha sido la internacionalización de la pasarela 080 un fin en sí mismo o un mero medio para atraer a más compradores extranjeros para los diseñadores catalanes? Y sobre la presencia nula de creadores del resto del país: ¿mira Barcelona al extranjero dando la espalda a los talentos patrios?
